Asesoramiento Técnico

PREGUNTAS FRECUENTES

  1. ¿Deben los inoculantes conservarse en frío?
  2. ¿Las semillas preinoculadas deben ser reinoculadas?
  3. ¿El trébol vesiculoso y alejandrino tienen inoculantes específicos o son el mismo del trébol blanco?
  4. ¿Cuándo se justifica la inoculación a doble dosis?
  5. Una semilla que ha sido inoculada o inoculada y peleteada y no ha podido ser sembrada. ¿Después de cuanto tiempo debe ser reinoculada?
  6. ¿Cuándo es importante peletear?
  7. ¿Se puede cualquier carbonato?
  8. ¿Qué efecto tienen los fungicidas sobre los inoculantes en soja?
  9. ¿El inoculante para Lotus Corniculatus , sirve para Lotus Rincón?
  10. Correo de los lectores
« Volver a Asesoramiento Técnico

Una semilla que ha sido inoculada o inoculada y peleteada y no ha podido ser sembrada. ¿Después de cuanto tiempo debe ser reinoculada?

Siendo esta una pregunta frecuente, no tiene una respuesta sencilla ni única, desde que existen diversas situaciones que hacen que la concentración de rhizobios sobre la semilla al momento de la emergencia sea más o menos decisiva para la instalación de una efectiva simbiosis. A los efectos de dar una respuesta general, se pueden analizar algunas situaciones que permitan plantear un marco de referencia conceptual para la toma de decisiones.

1. La situación ideal aunque muchas veces difícil de cumplir es inocular el mismo día o el día previo a la siembra. De esta forma se asegura que la concentración de rhizobios sobre la semilla sea la adecuada para que no existan limitaciones en condiciones normales de siembra. Asimismo, esto permite enfrentar con más probabilidades de éxito situaciones de estrés posteriores a la siembra.

2. En el caso del cultivo de soja deben considerarse 2 situaciones:
a) En chacras sin antecedentes de cultivo de soja, no debería arriesgarse a sembrar con semilla inoculada más allá del día anterior, sobretodo si la semilla ha sido curada con funguicidas o insecticidas
b) Cuando existen antecedentes en la chacra se puede actuar con mayor flexibilidad siendo hasta una semana un tiempo aceptable siempre y cuando se respeten condiciones favorables de almacenamiento y cuando la semilla haya sido inoculada con el uso de adherente y no se hayan usado agroquímicos sobre la semilla que puedan afectar la sobrevivencia de las bacterias.

1. En el caso de siembras de leguminosas forrajeras deben considerarse varios aspectos:
a) Especie a sembrar:
Se debe tener en cuenta que los tréboles presentan dificultades adicionales en relación a otras especies. La presencia de cepas nativas parásitas en el suelo que compiten por los sitios de infección con la cepa introducida en el inoculante, es un elemento a tener siempre presente. El tamaño reducido de la semilla como es el caso del trébol blanco solo permite una carga limitada de rhizobios sobre cada semilla. Estos son algunos de los elementos que determinan que haya que brindar las mayores posibilidades de competencia a la cepa introducida. En consecuencia, los tréboles deben ser reinoculados frente a una demora en la siembra. Otras especies como es el caso de los lotus o la alfalfa pueden tratarse con mayor flexibilidad.

b) Antecedentes de la especie en la chacra: La existencia de antecedentes de la especie en la chacra que se va a sembrar determina la presencia residual de rhizobios efectivos que ayudan a establecer una efectiva nodulación. El caso contrario, cuando no hay antecedentes, deberán extremarse las medidas para favorecer la presencia de alta concentración de rhizobios sobre la semilla, por lo que la recomendación en estos casos es no arriesgar con tiempos de espera mayores a 2 días entre la inoculación y la siembra, manteniendo la semilla almacenada en condiciones ideales y en el supuesto de temperaturas de otoño avanzado – invierno.

c) Siembras en cobertura:
Estas son normalmente condiciones difíciles de por sí para la implantación, por lo que deberían extremarse los aspectos vinculados a la inoculación. En estos casos no debe dilatarse el tiempo entre inoculación y siembra.

Productos